QUIROMASAJE

¿Qué es el quiromasaje?

masaje

El quiromasaje es una disciplina manual centrada en el tratamiento de los tejidos blandos del cuerpo —principalmente músculos, fascias, tendones y ligamentos— mediante maniobras específicas de presión, fricción y estiramiento. Su finalidad es restablecer el equilibrio funcional, mejorar la circulación, reducir la tensión muscular y favorecer un estado general de bienestar físico y mental.

Durante una sesión, el profesional emplea técnicas como amasamientos, fricciones profundas, pases neurosedantes, percusiones, presiones digitales y movilizaciones pasivas, ajustando la intensidad y el ritmo según las necesidades individuales del paciente.

El quiromasaje actúa sobre el sistema musculoesquelético, el sistema circulatorio, el sistema linfático y el sistema nervioso.

Alivio físico

Reduce la tensión muscular, alivia el dolor y mejora la movilidad, proporcionando una sensación inmediata de ligereza y bienestar.

Recuperación y rendimiento

Activa la circulación, acelera la recuperación y ayuda a prevenir lesiones, ideal para personas activas o con sobrecarga muscular.

Recuperación
tras esfuerzo

Acelera la eliminación de toxinas y reduce la fatiga muscular.

Bienestar global

Disminuye el estrés, induce una relajación profunda y mejora el descanso, equilibrando cuerpo y mente.

Resuelve tus dudas

El quiromasaje se basa en técnicas manuales específicas y con un enfoque integral de cuidado corporal. A diferencia de un masaje relajante estándar, busca corregir disfunciones musculares, mejorar el tono y aliviar la tensión profunda.

No debería serlo. Algunas maniobras profundas pueden generar molestias controladas, pero el profesional ajusta la intensidad en función de la sensibilidad del paciente.

Depende del objetivo:

  • Relajación general: sesiones puntuales.

  • Tensión o contracturas recurrentes: 3–5 sesiones.

  • Mantenimiento: 1 sesión cada 3–4 semanas.

Sí, en casos como:

  • Infecciones agudas.

  • Fiebre.

  • Trombosis o alteraciones graves de la circulación.

  • Fracturas sin consolidar o lesiones agudas.

  • Enfermedades de la piel contagiosas o inflamatorias activas.
    El profesional evalúa cada caso antes de la sesión.

Sí. De hecho, el quiromasaje es altamente complementario, ya que prepara tejidos, reduce dolor y facilita el trabajo en articulaciones, fascias y musculatura.

Generalmente entre 30 y 60 minutos, según la zona a tratar y el objetivo planteado.

Puede adaptarse a adultos, jóvenes y personas mayores. En menores se aplican técnicas mucho más suaves y siempre bajo supervisión.